1. Bloquear el acceso de administrador
El primer error clásico es implementar una aplicación mientras el acceso al sistema sigue siendo demasiado amplio. Antes de comenzar, cambie la contraseña de root si es necesario, desactive la autenticación débil y cree un usuario administrativo independiente.
2. Aplicar actualizaciones y preparar copias de seguridad.
Un servidor limpio comienza con una base de sistema conocida. Actualice los paquetes críticos, anote la versión del sistema y pruebe un mecanismo de respaldo antes de instalar datos comerciales. Una copia de seguridad no probada es sólo una hipótesis.
3. Instalar una mínima observabilidad antes del tráfico.
El momento adecuado para pensar en registros y alertas es antes del primer incidente. Habilite la rotación de registros, supervise el espacio en disco, observe la carga de la CPU y compruebe qué debería alertarle cuando un servicio deja de funcionar.