1. Haga un inventario completo de lo que se está ejecutando
Un sitio no son sólo archivos PHP o una carpeta pública. Debes identificar el dominio, la zona DNS, los certificados, los cron jobs, los archivos de almacenamiento, las cuentas de correo electrónico y la base de datos. Sin este inventario, los descuidos se revelan después de que se pone en producción.
2. DNS, SSL y conmutación por error de bases de datos
La migración a menudo depende de detalles que se consideran secundarios: TTL de DNS demasiado largo, certificado no regenerado, volcado incompleto, caché de aplicación antigua o variables de entorno olvidadas. Debemos reducir el número de incógnitas antes de la ventana de cambio.
3. Mantenga siempre un retroceso simple
El verdadero signo de una migración saludable no es la ausencia de riesgos, sino la capacidad de regresar rápidamente al estado anterior si algo falla. Así que mantenga una copia de seguridad utilizable, un DNS anterior y una persona capaz de corregir el procedimiento.