1. Empiece por las páginas objetivas y útiles.
Antes de elegir un tema o marco, necesita saber qué debe hacer el sitio: vender, generar clientes potenciales, publicar contenido, presentar un servicio o monetizar más adelante. Esta respuesta dicta la navegación, las páginas a producir y la información de confianza a mostrar.
2. Elige el stack y el hosting según las necesidades reales
Un sitio de exhibición simple no necesita la misma batería que un blog denso o una aplicación. WordPress, un generador de sitios estáticos o una aplicación más personalizada pueden ser adecuados, siempre que sean fáciles de mantener. El criterio correcto no es la moda, es la capacidad de publicar y desarrollar el sitio sin deudas absurdas.
3. Prepare la confianza, el SEO y la conexión online
Un sitio vacío o poco claro no inspira nada, ni a los motores ni a los usuarios. Antes del lanzamiento, ya necesitas contenido útil, páginas confiables, un enlace simple, seguimiento analítico y títulos comprensibles. Esto también es lo que ayuda más adelante para la monetización o una revisión publicitaria.